hay veces en que vas a un concierto diciendo 'bueno, esta banda no es mi favorita' y terminas en un estado de satisfacción plena. sí, la música enlatada puede sonar muy bien, perfecta, pero en directo es donde tiene su vida. es donde transmite de verdad cuando los intérpretes son buenos. y muchas veces aun a pesar de impedimentos como el sonido o la instalación.
y recalco el tema 'cuando los intérpretes son buenos'. he de admitir que con el tiempo distingo mejor lo que se oye, y las cosas que suenan mal me chirrían y me sacan del estado de abstracción que requiere disfrutar de la música. después de ver en directo a gente como eels o band of horses, uno se queda ahí, pensando en el nivel que tienen estos músicos. qué bien suenan. qué bien hacen lo que hacen. y cómo consiguen transmitir. hay bandas que viven de la pose, otras directamente son buenos, con pose o sin ella. el nivel exhibido por estas dos bandas, instrumental o vocalístico, está muy por encima del de muchos, sobre todo si hablamos del panorama nacional. hasta tal punto que oír después a tal o tal grupo es como bajar a segunda división. pasar de la música de verdad a la música de juguete.
quizás por eso me gusta ir a conciertos, sobre todo de músicos extranjeros que, en una gran mayoría, suelen tener un buen nivel. te puede gustar o no lo que hacen, quizás nunca te comprarías el disco, pero asistes a un directo y disfrutas, e incluso aprecias. igual en una sala pequeña, en un bar sin amplificación o en un festival. siempre hay matices, momentos. siempre hay sensaciones y detalles. siempre hay algo que aprovechar.
aunque es cierto que unas veces más que otras. por mí, más band of horses y menos punsetes. please.
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