lunes, 7 de julio de 2014

bandas olvidadas

soy una persona nostálgica por naturaleza, lo cual contrasta bastante con mi ya mítica memoria de pez, y por eso me ocurre que muchas veces revisito grabaciones antiguas, canciones casi olvidadas, porque formaron parte de mi vida un tiempo. también me pasa con algunas de las bandas en las que estuve, no lo voy a negar, aunque con unas más que con otras. supongo que tiene que ver con varios factores, pero creo que en mi caso el más determinante es el de lo que me pudo quedar por decir. supongo que cuando una vía se agota, no da lugar a la añoranza, pero cuando sientes que algo estaba aún en la fase de crecimiento, y que lo mejor que podías aportar aún estaba por llegar, quizás sí se recuerda de otra manera. igual que aquellas canciones que se hicieron de aquella manera y nunca tuvieron el tratamiento debido. cuántas veces habré pensado en regrabar todo con los medios y el respeto debido. y luego nada.

así me ocurre que, de vez en cuando, piense en reflotar alguno de aquellos proyectos, hasta que se pasa el primer subidón de emoción y se da uno cuenta de que no hay modo de hacerlo, y no tiene más sentido que rememorar, porque ya nunca podrá ser lo que no fue en su momento. entonces da un poco de pena, porque sabes que algo de un tremendo potencial ya no volverá. la misma sensación de impotencia que frente a los acontecimientos irreversibles. y te arrepientes de algunas cosas, y odias que hayan pasado algunas otras. pero al final los caminos se andan, se cruzan, y unos antes que otros se terminan.

luego siempre vuelven las ganas de hacer cosas nuevas, de demostrar que puedes conseguir algo igual o mejor, día tras día. que sí, que aquellos años no regresarán, pero ahora sabes más, tienes más experiencia y haces muchas cosas mejor. es una suerte poder, cada cierto tiempo, tener un proyecto interesante en el que volcar la creatividad. supongo que si fuera un músico al uso me daría un poco igual, con tocar buenas canciones aunque sean de otros debería estar satisfecho. pero no. ése no es mi estilo. quizás por eso nunca he deseado tocar en bandas a las que admiro.

así que mi vida musical se compone de recuerdos y proyectos empezados o por empezar, todo un mar de planes inconclusos. pero no está mal, porque al menos es auténtico, aunque no llegue a ninguna parte. 

¿no habíamos quedado en que lo importante era disfrutar del camino?

No hay comentarios:

Publicar un comentario